es un compromiso que recoge el clamor de la comunidad por un desarrollo saludable,
incluyente y con oportunidades para todos. Se fundamenta en la construcción participativa
de condiciones de desarrollo para la población, en el uso efectivo de las técnicas
de planificación del desarrollo, en la transparencia de la administración, con un
modelo de desarrollo económico que genere beneficios para todos, con justicia e
inclusión social y en la gestión saludable de alternativas de solución a los problemas
de los ciudadanos.